viernes, 22 de octubre de 2010

Leire Pajín y la pulsera mágica



Es un poco desconcertante que Leire Pajín, la nueva ministra de Sanidad, haya llevado durante un tiempo en la muñeca la pulsera Power Balance, ese chirimbolo pseudocientífico y engañabobos que cura todo lo que se cura por sí solo. La publicidad la vestía con poderes de tal magnitud que transportaban el cuerpo a un periodo anterior a la contaminación con hamburguesas, donuts y chuletones al clembuterol, cuando todo el mundo sabe que eso sólo puede hacerlo el parche de titanio que se pone el príncipe Felipe detrás de la oreja. Pero el príncipe puede hacer lo que quiera, porque, al menos por ahora, no es ministro de Sanidad. Sin embargo, Leire Pajín tendría que estar vacunada no sólo contra la gripe A, sino también protegida contra los mercachifles y otros buhoneros de Raticulín.

Parece que no es así, y, ahora, corremos el peligro de ver a la bruja Lola de viceministra de ambulatorios o secretaria general de Productos Milagro. Aunque también cabe la posibilidad de que Zapatero, que no hace putada sin hilo, quiera cargarse de un plumazo las listas de espera y de paso el turismo sanitario de los jubilados europeos, poco propensos a que intenten curarles el reúma con un holograma de Belén Esteban, por poner un ejemplo plausible.

El caso es que si a la ministra cesante, que era una lince, le vendieron millones de vacunas inútiles a precio de oro, imagínense lo que pueden venderle a ésta que anda por ahí con una pulsera que sólo le ha servido para llegar a ministra... ¡Coño, pensándolo bien igual me compro una!

Leire Pajín y la pulsera mágica



Es un poco desconcertante que Leire Pajín, la nueva ministra de Sanidad, haya llevado durante un tiempo en la muñeca la pulsera Power Balance, ese chirimbolo pseudocientífico y engañabobos que cura todo lo que se cura por sí solo. La publicidad la vestía con poderes de tal magnitud que transportaban el cuerpo a un periodo anterior a la contaminación con hamburguesas, donuts y chuletones al clembuterol, cuando todo el mundo sabe que eso sólo puede hacerlo el parche de titanio que se pone el príncipe Felipe detrás de la oreja. Pero el príncipe puede hacer lo que quiera, porque, al menos por ahora, no es ministro de Sanidad. Sin embargo, Leire Pajín tendría que estar vacunada no sólo contra la gripe A, sino también protegida contra los mercachifles y otros buhoneros de Raticulín.

Parece que no es así, y, ahora, corremos el peligro de ver a la bruja Lola de viceministra de ambulatorios o secretaria general de Productos Milagro. Aunque también cabe la posibilidad de que Zapatero, que no hace putada sin hilo, quiera cargarse de un plumazo las listas de espera y de paso el turismo sanitario de los jubilados europeos, poco propensos a que intenten curarles el reúma con un holograma de Belén Esteban, por poner un ejemplo plausible.

El caso es que si a la ministra cesante, que era una lince, le vendieron millones de vacunas inútiles a precio de oro, imagínense lo que pueden venderle a ésta que anda por ahí con una pulsera que sólo le ha servido para llegar a ministra... ¡Coño, pensándolo bien igual me compro una!

jueves, 21 de octubre de 2010

El “Bilbanic” habría hundido el iceberg






Bilbanic from CaraBurro on Vimeo.

El Titánic no se habría hundido en el Atlántico Norte si, en lugar de construirse en Irlanda, se hubiera hecho "con fundamento" en los astilleros Euskalduna de Bilbao. De ser así, lo que se habría ido a pique hubiera sido el iceberg.  Esta es la teoría que mantiene la superproducción  "Bilbanic", que le deja a uno pasmado tras su visionado. Con idea original de Jorge Winters y la diestra manipulación de Txemi del Olmo, se convierte en una obra de gran interés cultural a la altura de los famosos anuncios de la gaseosa  "Crus del Gorbea" que tanto conmocionaron al país en su día.



Nos jubilaremos a los 70, está claro




[caption id="" align="aligncenter" width="400" caption="Viñeta de Eneko en "20 minutos""][/caption]

El mejor resumen de la crisis de las pensiones que he oído.

Francia: 10 huelgas en los últimos meses.
España: 12 ediciones de "Gran Hermano".
Eso explica por qué un trabajador Francés se jubilará a los 65 años y uno español a los 70.

domingo, 17 de octubre de 2010

¿Qué son los leggins?



SON las 8.30 de la mañana y la niña, después de plancharse el pelo con una tostadora de mano, va a llegar tarde a clase porque no sabe qué ponerse. Es decir, que como está nublado, el color de la blusa no le combina bien con el pañuelo de cuello. Además, no quiere ir con pantalones y me pregunta si le quedan bien los leggings con los zapatos de bailarina. ¿Los leggings? ¿Qué son los leggings? La niña hace preguntas enigmáticas cada mañana y no hay que contestarle con precipitación para evitar confundirlos con unas polainas y llegar a clase pasado el recreo. Intento explicarle que la ropa es para protegerse del relente y debe ser elegida teniendo en cuenta la meteorología y no el espectro cromático del universo. Vamos, que no creo que unas polainas abriguen más por ser de color malva o una blusa por llevar monigotes pintados de Custo. Pero es difícil de convencer y, además, no me oye porque está colocándose una decena de pulseras que le hacen sonar como un saco de cascabeles.

Son las 8.50 y aún no hemos salido. Mientras espero, pienso en todos esos escolares que asisten a clase con uniforme: el mismo jersey, la misma falda, el mismo pantalón, y a otra cosa, mariposa. Seguro que les ha dado tiempo de desayunar y hacer los deberes mientras mi niña con el pijama de ositos reconstruía su imagen de preadolescente. Por un momento calculo la cantidad de tiempo que ahorraríamos si todos fuéramos uniformados. ¡Como que me están dando ganas de comprar un traje y una corbata!

sábado, 16 de octubre de 2010

Electroli¿qué?


"SI no aciertan con el nombre –dicen los más críticos–  ¿cómo van a atinar con el servicio? Las estaciones que venden gasolina se denominan gasolineras, por tanto, las que venden electrones deberían llamarse electroneras ¿no? Además, lo que tendrían que hacer las petroleras es presentar de una vez por todas ese motor de hidrógeno que funciona con agua de las fuentes públicas y que tienen escondido en el hangar que construyeron bajo la ría de Bilbao cuando hicieron el metro. Todo lo demás es querer mantener su negocio a toda costa".

En parte, yo les doy la razón, pero intento explicarles que al usuario común todo esto de las electrogasolineras le suena a ponte ahí que salimos en la foto y luego ya veremos. Vamos, que al negocio no se le ven todavía los brotes verdes. ¿Se imaginan junto al cartelito de Se vende hielo otro que ponga: Próxima estación a 1.200 kilómetros? Realmente disuasorio. Además, todavía está por ver que las compañías se pongan de acuerdo en el enchufe y que el de Repsol sirva en Cepsa o Petronor. Y no se lo tomen a broma, que las empresas de telefonía llevan una década intentándolo y no lo han conseguido. Ya me veo con el portamaletas lleno de adaptadores y una cama plegable para echar la cabezadita de tres horas que dura el electrorrepostaje. Claro que los manitas siempre podrán tunear el buga, ponerle placas solares y hasta un molino de viento como los del superpuerto y llenar el depósito de Electro-95, que tiene más protones. ¡Lo que van a fardar!

viernes, 8 de octubre de 2010

¡No sin mi plancha!



Puedo asegurar, sin temor a equivocarme, que cualquiera que haya viajado en pareja ha transportado, en ocasiones sin saberlo, una plancha de viaje con mango plegable cuya función era aparecer en medio del desierto argelino, en una choza mongola o en lo más recóndito de la oscura selva amazónica. Si me apuran, creo que hasta Edurne Pasaban subió la suya al Shisha Pangma por si pudiera necesitarla en la fiesta del campamento base.

Este adminículo, oculto como un alien entre la ropa interior o en una bolsa de patatas fritas, es la principal causa de divorcio de los matrimonios in itinere. Curiosamente, la adicción al planchado no tiene sexo, porque uno ha visto a todo un pasante de notario deambular en busca de un enchufe en una aldea aborigen para poder recuperar la raya de sus pantalones de Coronel Tapioca.

Imagino que pronto estarán en el mercado las planchas con conexión parabólica, como esas ollas solares que cuecen alimentos a ritmo caribeño, pero más urgente que eso es que los chinos consigan hacerlas más ligeras. Eso sí que sería un exitazo del I+D, por lo común dedicado a desarrollar máquinas de destrucción masiva... de empleo.

Observo con cierto desasosiego la proliferación de otro tipo de planchas, las de pelo, que aunque menos aparatosas tienen tanto instinto aventurero como las primeras. Estoy por comprarme un escáner portátil para examinar el equipaje antes de salir y evitar así deslomarme por los aeropuertos con una maleta paradójica: cargada de ropa arrugada y llena de planchas.

viernes, 1 de octubre de 2010

¡Planeta a la vista!



UN grupo de astrónomos norteamericanos, de esos que se pasan la vida escudriñando el universo como si tuviera pulgas, acaban de descubrir lo que podría ser un planeta potencialmente habitable cerca de la Tierra. El término "cerca" desde su punto de vista merece una explicación para los no iniciados: si un turista de los que visitan Bilbao preguntara por Gliese 581g, nombre con el que lo han bautizado por no ponerle Chikilicuatre o Macarena, podríamos señalar una pequeña estrella roja en el firmamento y sugerirles que compraran bocadillos de txistorra y luego viajaran durante 20 años a la velocidad de la luz en esa dirección. Un trayecto largo y cansino, sobre todo, con críos, que se pasarían un lustro preguntando ¿cuándo llegamos?, y otro tanto quejándose porque no les dejamos salir hasta las doce como hacen todos sus amigos en la Tierra.

Según los científicos, sobre su superficie podría haber agua y atmósfera, lo que le permitiría albergar vida. Ahora están buscando whisky, para ver si esta vida es nocturna, que hay que estudiar todas las posibilidades. Si la encuentran, le darán una alegría a la nueva embajadora de la ONU para pueblos alienígenas, que, por el momento, con los únicos extraterrestres con los que ha entrado en contacto son con los talibanes y, la verdad, no dan mucho de sí. No obstante, si Gliese 581g tiene agua, seguro que será habitable. Sólo hace falta que Camps y sus secuaces se fijen en él. Todo se andará.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Hipocondriacos compulsivos




CUANDO el miércoles a las 21.30 horas me senté ante el televisor, era una persona saludable, algo cansada, eso sí, pero con un nivel razonable de vitalidad después de una dura jornada laboral. Un par de horas más tarde y tras dos tandas de 20 minutos de anuncios de parafarmacia, me había convertido en un hipocondriaco compulsivo que abría cajones buscando su vieja tarjeta sanitaria perdida entre papeles por falta de uso. Según la publicidad, ese satisfactorio tono vital del que disfrutaba como un inconsciente sólo ocultaba un deterioro generalizado que, más pronto que tarde, me llevaría a la UCI sin escala en el ambulatorio a menos que hiciera un pedido farmacológico de varios cientos de euros.

Los síntomas eran claros: ligero dolor de piernas, cierta falta de apetito sexual, dolor de cabeza intermitente, molestia en una costilla, algo de ansiedad, insomnio según qué día, opresión en el pecho, entumecimiento en un brazo y desajustes estomacales variopintos. ¡Cómo he podido estar tan ciego y no darme cuenta de que soy un pre-enfermo! Y, además, ¡un pre-enfermo de gravedad! La leche con vitaminas, el yogur anticolesterol, el agua mineralizada y todos los superalimentos que ingiero para blindar mi salud no han servido de nada. Menos mal que las farmacéuticas llevan muchos años haciendo medicamentos para gente sana, porque si no, no sé qué sería de nosotros. Pienso comprármelos todos, bueno, siempre que encuentre la visa, porque de líquido ando fatal.

viernes, 17 de septiembre de 2010

¡Pero qué animalada!


Cuentan que cuando George Bush decidió invadir Irak se lo anunció a los periodistas más afines de la siguiente manera: "Voy a bombardear ese país del demonio y es posible que mueran 30.000 iraquíes y un dentista". Tras un breve silencio, sólo uno de los reporteros se atrevió a preguntar quién era el dentista. Entonces, Donald Rumsfeld, ideólogo e impulsor de la guerra, le susurró al presidente: "¿Lo ves? Ya te dije que nadie preguntaría por los iraquíes...". Esta historieta demuestra lo fácil que es desviar la atención de un tema sobre el que queremos pasar de puntillas. Nos enseñan el señuelo y todos corremos detrás como gallinas sin cabeza.

El Ayuntamiento de Tordesillas ha utilizado el mismo recurso para mantener una fiesta sangrienta que le reporta pingües beneficios en estos tiempos de crisis. Agasaja como a un gladiador a un hombre de 32 años, cuyo mérito ha sido rematar a un toro con una lanza ayudado por otro centenar de picadores que lo han acorralado y herido previamente. Cualquiera podría pensar que lo meritorio sería que el lancero se enfrentara a cien toros, pero seguro que ni se lo plantean pese a que la afluencia de público sería masiva. Podría acompañarle ese artista de Plasencia que acaba de pegar mil grillos en las paredes de la sala de exposiciones para que mueran a la vista del espectador. Los considera "conceptos orgánicos" con mínima capacidad de sufrimiento. ¿Por qué no ha utilizado a mil cantantes de ópera? Seguro que el éxito habría sido aún más rotundo y más orgánico.