lunes, 12 de febrero de 2018

De la ‘portavoza’ al ‘taxisto’


Irene Montero, de Unidos Podemos

Irene Montero, de Unidos Podemos

ME parece estupendo que Irene Montero, de Unidos Podemos, se reivindique como portavoza para visibilizar a las mujeres en la vida pública, aunque yo ya las veía bien antes del nacimiento de ese palabro. Comprendo que todos debemos hacer un esfuerzo para que las miembras de nuestra sociedad, y especialmente las jóvenas, puedan ocupar el lugar que se merecen en una lengua que las ha discriminado durante siglos. Pero también es cierto que las palabras las carga el diablo y antes de que se multipliquen asexualmente por fisión binaria, como las amebas, deberíamos consensuar su uso. Si cualquiera pudiera feminizar un término a su libre albedrío, Montero podría pasar de la noche a la mañana de ser un cargo público a una carga pública, que parece lo mismo, pero no es igual. 
Quizá no sea la Real Academia de la Lengua quien deba tener la última palabra, por más que Pérez Reverte eche espumarajos por la boca. Pero alguien tendrá que ponerse manos a la obra para evitar cuanto antes la letanía de “los vascos y las vascas”, ora pro nobis;“los taxistas y los taxistos”, ora pro nobis;“los recepcionistas y las recepcionistos”, ora pro nobis;y así hasta el infinito. Vocera, portavotriz, cualquier cosa vale. Y si no hay consenso, cambiemos todo al femenino durante los próximos 4.000 años para equilibrar un poco. Necesitamos un lenguaje neutral que no oprima a ningún sexo, que para eso ya están los pantalones vaqueros.
Josetxu Rodríguez
@caducahoy

viernes, 2 de febrero de 2018

El Duque de Alba contra el paro


Duque de Alba

 Duque de Alba en su jardín
 
AHORA que sabemos que los reyes son capaces de comer lentejas sin retorcerse como endemoniados, no nos sorprende en absoluto que el duque de Alba tenga un plan para acabar con el problema más importante que afecta a los plebeyos de este país. Se lo ha explicado, entre rebujito y rebujito, a la concurrencia aristocrática que se muere de envidia porque no se les ha ocurrido a ellos antes. En síntesis, la idea es acabar con el paro en este país poniendo a la gente en movimiento. Y como es un hombre de letras del tesoro ha decidido contratar a varios estudiantes del grado de Ingeniería Agrícola para llevar a cabo labores de paisajismo en el jardín del Palacio de las Dueñas, ya que, desde que murió Cayetana de Alba, no le habían pasado ni la escoba. Para ello, ha creado una beca que no incluye ni dotación económica ni dietas de alojamiento ni desplazamiento ni memeces por el estilo, y por la que se podrá trabajar durante dos meses podando, segando, plantando y regando con el sudor de la frente los jazmines a las órdenes de un paisajista. Si el becario es del gusto de los señores, podrían ampliar la beca a seis meses. Y puede que si la relación fructifica, como cabe esperar, igual el año que viene se plantea crear más becas de reposteros, choferesas, mayordomos y cosas así. A poco que cunda el ejemplo entre la nobleza, en un par de años, Puigdemont podría quedarse solo en la cumbre de nuestras preocupaciones. Qué exitazo.
Josetxu Rodríguez
@caducahoy

martes, 30 de enero de 2018

¡Vaya puigdemónium!

PUIGDEMONT, ese señor con flequillo que tiene el don de lenguas y de leguas, y es capaz de poner tierra por medio sin despeinarse, pasará a la historia como el primer fugitivo al que no le dejan entrar en el país que le persigue. Lo curioso es que se escapó cuando el Gobierno no quería que se fuera y ahora quiere regresar cuando no permite que lo haga. Bueno, quiere que vuelva detenido, es decir, que le detengan antes de que se ponga en marcha. Pero la cosa no parece fácil. De hecho, los jueces saben donde está, porque acaba de jurar bandera en el informativo de las 15 horas, pero no cursan la euroorden porque eso es lo que él quiere y no le van a complacer. ¿Me siguen? La cosa debe tener su lógica, aunque me cuesta encontrarla. Mientras tanto, hay miles de agentes buscándolo como a Wally. Hay quien dice que tras husmear en las alcantarillas y descartar que esté haciendo un túnel bajo los Pirineos, emulando a El Chapo, el ministro Zoido va a desplegar un muro humano de guardias civiles alrededor de Catalunya que lo va a pagar Tabarnia. No sé si será efectiva, porque me informan de que la red que introdujo clandestinamente las urnas para el referéndum ha comprado dos millones de pelucas para convertir Barcelona en un puigdemónium el día de la investidura. Y mientras, en Valencia, los imputados por la Gürtel quejándose de que no les hace caso ni el Telediario del Cinexin. Igual de eso se trata. Vete a saber.

Josetxu Rodríguez
@caducahoy

jueves, 18 de enero de 2018

La bicimáquina es el futuro


LA forma más rápida de viajar al futuro es con una bicicleta estática. ¿Con cuál? Pues con la que tenemos en el trastero muerta de risa. La de un servidor marca 850 metros en el cuentakilómetros. Me acuerdo que los hice al día siguiente de los Reyes Olentzeros de 2009. Me puse a pedalear con mi pantalón acolchado, camiseta transpirable, botellín de agua con pajita y los éxitos musicales del Giro, el Tour y la Vuelta al Estado español de España. Lo que pasa es que me llamaron por teléfono, salí de casa y hasta hoy. 
Se me había olvidado que la tenía hasta que leí un reportaje en el que hablaban de las bicimáquinas y la gran aportación que pueden hacer a la calidad de vida en países con problemas energéticos. Y solo hay que echar un vistazo a la factura de la electricidad de este mes para constatar que nos encontramos en ese grupo. Así que más pronto que tarde puede que tengamos que pedalear para que la televisión se encienda. A menos, claro está, que todos esos macizos y macizas que se machacan en los gimnasios quieran donar su producción eléctrica al bien común, aunque no lo creo, porque luego llegan a casa y baten los huevos con la minipimer. 
Por lo pronto, yo he bajado la bicicleta estática a la sala, para asombro de mi mujer, que siempre había pensado que era un perchero de diseño. Este finde empiezo a generar energía acompañado del hámster que, con su rueda, quiere aportar su granito de arena. Espero que esta vez nadie nos llame por teléfono.
Josetxu Rodríguez 
@caducahoy



martes, 16 de enero de 2018

Su móvil es un paparazzi y vende su vida



MI móvil, como el suyo, es un paparazzi. Al principio fue una leve sospecha, pero se ha convertido en certeza. El sinvergüenza aprovecha el permiso que le damos para usar el micrófono cuando descargamos una aplicación, graba nuestras conversaciones y se las envía a empresas para que nos hagan ofertas que no podemos rechazar. Como esa linterna de 9 euros con una haz de luz capaz de tirar a San Pablo del caballo. 
No crean que me resultó fácil descubrir al malandrín. Tuve que preparar una operación detectivesca en toda regla para que no desconfiara y me arruinara la vida publicando en Twitter la clave de mi tarjeta, que es 123456. 
Todo empezó cuando comenzaron a llegarme anuncios de medicamentos contra el asma. ¿Le suenan los pulmones? ¿Sufre de agobios, siseos, jadeos, sofocos y se queda sin resuello? No entendía nada. Yo respiro perfectamente, pero, pensando, pensando, caí en la cuenta de que el smartphone siempre duerme en la mesilla de noche. ¿Comprenden lo que les digo? Al aparato le pasó lo mismo que a mí con el vecino, que pensé que era un obseso de la pornografía y con el tiempo descubrí que lo que le gustaba era el tenis femenino y aquellos gritos estaban integrados en el juego. 
Ahora que lo sé, sigo igual de indefenso, pero intento confundir al espía hablando de ornitorrincos, samurais, lombardas y cosas así. Todo para retardar en lo posible los anuncios de viagra que, inevitablemente, llegarán.
Josetxu Rodríguez
@caducahoy

miércoles, 3 de enero de 2018

Boda vaaaa... ¡Cuerpo a tierra!





MALDITA sea. No me lo puedo creer. Le conozco de toda la vida: hemos ido al mismo colegio, nos han zurrado los mismos compañeros de clase, corrimos tras los grises en varias ocasiones (porque ellos eran más rápidos) y fuimos al monte con tienda de campaña cuando aún no era un delito. Además, él sabe que besamos a las mismas chicas antes de que fueran nuestras parejas y, ahora, va el tío y me hace esta putada. 
La invitación me llegó hace un par de días por sorpresa, como llegan las notificaciones de embargo. Dentro me anunciaba la boda de su hija en abril y un esbozo del programa de actos. Me quedé frío durante unos instantes mientras pasaban por mi mente algunas escenas de las últimas ceremonias a las que he asistido. Aquella en la que los invitados bailamos a lo Bollywood mientras los novios entraban sobre un elefante que iba aplastando camareros. O esa otra, en la que me libré de cabalgar una orca en el Loro Parque de Tenerife porque en la despedida de soltero le metimos al novio en el bolsillo un pasaporte sirio y le deportaron desde el mismo aeropuerto. 
Me pregunto qué delito he cometido para tener que cantar, hacer malabares, ponerme nariz de payaso y bailar el aurresku por soleares para agasajar a su hija. ¿Porque tengo cara de saltimbanqui? ¿Porque me odia? ¿Porque ha descubierto que fui yo quien le robó aquel coche tuneado del Scalextric? Sí es así, acepto la condena. ¿Cuándo empiezan los ensayos?
Josetxu Rodríguez
@caducahoy


martes, 2 de enero de 2018

De cosas y mascotas



TRAS la reforma del nuevo Código Civil que aprobará el Congreso de los Diputados, muy pronto los animales dejarán de ser tratados como una vulgar sartén, no podrán ser embargados y hasta los cónyuges tendrán derecho a visitarlos en caso de separación. Esta nueva sensibilidad me permite augurar que quizá, en unos pocos años, mi teléfono móvil pueda ser tenido en cuenta y adquirir el estatus de mascota. A fin de cuentas, para mí lo es. Me despierta con un suave ronroneo, me avisa con un maullido si alguien quiere hablar conmigo y canta como un grillo un minuto antes de que se me peguen los garbanzos en la olla. A orientación no le gana nadie, porque, por intrincado que sea el bosque, me saca de la espesura en un plis plas y casi sin mancharme los zapatos. Por si fuera poco, me acompaña todos los días al trabajo y me distrae con sus gracietas por el camino. Me silba canciones como un periquito, tiene memoria de elefante y difunde mis avisos cual paloma mensajera.
Está bien que, a medida que evolucionamos, el escalafón se mueva. Y que todo lo creado pueda aspirar a un peldaño superior. Bueno, todo no. Por paradójico que parezca, los hay que, habiendo nacido en lo alto de la pirámide evolutiva, se dan la vuelta para convertirse en animales irracionales que depredan en manada y para quienes una mujer es poco más que una cosa. Cuanto antes se conviertan en paramecio, mejor.
Josetxu Rodríguez
@caducahoy.

viernes, 29 de diciembre de 2017

Soy fan de Anna Muzychuk


 Anna Muzychuk, ajedrez, Riad

SIEMPRE he admirado el ajedrez y a sus grandes maestros de mente privilegiada y enormes manías. Pero, desde hace unos días, el primer puesto en mi lista lo ocupa una ajedrecista que acaba de perder sus dos títulos mundiales por propia voluntad. ¿Hay mayor excentricidad? Se llama Anna Muzychuk, es ucraniana, y dando un ejemplo de honestidad poco habitual en el mundo del deporte, se ha negado a participar en el Campeonato del Mundo de Ajedrez Rápido que se celebra en Riad (Arabia Saudí). La razón es muy sencilla: no quiere sentirse “como una criatura de segunda categoría”, en un país en el que “la mujer tiene que vestir la tradicional abaya y caminar acompañada por la calle”. No es una pose, ni una decisión que le sale gratis, ya que en este torneo se reparten 2 millones de dólares en premios, una cifra muy superior a lo que es habitual, y ella era la principal favorita. 
En febrero, otra mujer, la estadounidense Nazi Paikidze, renunció a jugar el mundial de Irán porque prefería sacrificar su carrera “antes que ser obligada a vestir un hiyab”. Estas dos mujeres han demostrado al mundo que no todo se puede comprar con petrodólares y, de paso, han dejado en evidencia a esas Federaciones Internacionales formadas por hombres que una y otra vez se esfuerzan en lo contrario. El deporte, incluyendo el fútbol sauna de Catar 2022, no debería utilizarse para lavar la imagen de opulentas dictaduras. ¿Los deportistas no tienen nada que decir a eso?
Josetxu Rodríguez 
@caducahoy

viernes, 22 de diciembre de 2017

¡Que no me toque la lotería, por favor!



 Todo listo para ganar el gordo
 
NO quiero que me toque la lotería. Juego por obligación, para no parecer raro o desconsiderado con mi entorno. Y lo hago con cierto temor de que la suerte me acompañe. El mundo está lleno de gente desgraciada por su culpa. Personas normales que, de la noche a la mañana, se emborrachan de euros y enloquecen. Una de ellas, apenas cobró el premio, se operó los labios, se puso pecho y culo prominente, gastó fortunas en tratamientos cosméticos, compró un coche de lujo, un palacete y unos zapatos con tacón de aguja. Después de dar la vuelta al mundo reconoció que se había equivocado, que el dinero no da la felicidad y que no había encontrado al hombre de su vida. Y eso que lo había buscado en los mejores hoteles del mundo y en varios McDonald’s. Es comprensible, ya que la persona de quien hablo era jugador de rugby cuando le tocó el gordo y los trajes de Felipe Varela y Ruiz de la Prada le quedaban fatal, ya que tenían que ponérselos de dos en dos para cubrir su desparramada musculatura. Nadie le advirtió de que las cosas importantes de la vida no tienen precio. Ni siquiera el amor. Por eso hoy no quiero ser un agraciado, ni tener que espantar de la puerta de casa a vociferantes inversores que quieren administrar mi fortuna. Bastante tengo con las gallinas del vecino, que vienen apenas amanece a reclamar su porción de pan duro. Si quieren mis décimos, pasen esta tarde sobre las cinco y se los regalo todos. O casi todos, depende.
Josetxu Rodríguez 
@caducahoy

martes, 5 de diciembre de 2017

Chicote, piérdete



 Chicote en pleno ataque de nervios
 
ABDUCIDO por el Síndrome de los fogones -ese impulso irracional de rodearse de alimentos, pucheros y nitrógeno líquido- he decidido llamar a Chicote para que me ayude a organizar la cocina de casa. El tío no defrauda. Nada más llegar, me dio los primeros consejos: tienes que sacar el futbolín de aquí y dejar sitio para guisar y poner una mesa y unas sillas, dijo. Es un auténtico fenómeno con vista de lince. La prueba es que encontró un horno. ¡Ni yo sabía que teníamos horno! Pues allí estaba, debajo de esa cosa cuadrada de cristal que se pone roja cuando tocas un botón. Lo usaba para secar los zapatos y resulta que en él puedes asar bizcochos, pasteles de merluza y piernas de cordero. No le dije nada, pero me parece más útil la primera función.
 Después me obligó a sacar la flor de Pascua de su recipiente, porque dijo que era una Thermomix y que sirve para hacer sopa. Yo alucinaba. Y, para colmo, se mosqueó porque tengo libros en el frigorífico. Y eso que están ordenados para no romper la cadena de conservación: “El viejo y el mar”, en la balda del pescado;“El espía que surgió del frío”, en congelados;y “El último tango en París”, junto a la mantequilla. Para entonces, ya estábamos algo tensos, y cuando se empeñó en vaciar de botellas mi vinoteca, que él denominó lavavajillas, le mandé a hacer puñetas. Volveré a comer en el primer bar en el que tenga hambre. Chicote, piérdete.
Josetxu Rodríguez 
@caducahoy