viernes, 15 de mayo de 2015

Un máster acelerado en colchones

columna Josetxu, máster, colchones, #humor

POCAS cosas hay tan estresantes como comprarse un colchón antiestrés. Desde que el hombre dormía sobre una piedra cubierta con una piel de venado hasta nuestros días, la oferta se ha diversificado de tal manera que hay que hacerse un máster con el doctor Estivill para dar con el que más se ajusta a tus necesidades. Y procure no equivocarse, porque pasamos una tercera parte de nuestra vida, 28 años, sobre uno de ellos. 
Con esta responsabilidad, uno se acerca a la tienda un poco acojonadillo. Como si entrara en el laboratorio del descanso eterno de la universidad de Harry Potter, por citar un ejemplo. Allí te recibe una catedrática del catre con doctorado en horizontalidad sobre superficies mullidas. Te hace un test tan personal que dudas si te está proponiendo algo más que la compra de un colchón: ¿Cómo duermes? ¿Cuánto pesas? ¿Te mueves mucho? Y por la noche, ¿qué harás? 
-Pues dormir y lo otro, ¿qué más se puede hacer sobre un colchón? 
Acto seguido, te caerá una conferencia sobre futones, muelles, espumas de poliuretano, viscoelásticos y látex que te hará sentir como el muñeco de Michelín intentando comprarse un esmoquin. No quiero aburrirles demasiado, simplemente les diré que tuve que llevar un vídeo de 8 horas para demostrar cómo dormía y que no sirvió de nada porque lo grabé a oscuras. Al final, me quedé con el que tenía la dependienta en casa. Me costó convencerla. Ahora necesito una almohada, pero no me atrevo a volver.
Josetxu Rodríguez
@caducahoy