domingo, 15 de abril de 2012

Un noviete de 20 megas



LA niña se ha echado un noviete de 20 megas en Tuenti. Tiene conversación inteligente, gustos afines y disponibilidad total hasta altas horas de la madrugada. Pese a que son menores de edad, charlan en la cama de lo divino y lo humano, se envían frases de amor y dibujos manga ocultando bajo las sábanas el resplandor de sus portátiles. Están tan colgados el uno del otro que su aspecto se vuelve mustio cuando se alejan de un punto wifi. Solo los sms les ayudan a vivir entre conexiones. Comparados con esta relación virtual, los compañeros del colegio carecen de interés. Son, según dice la niña, demasiado reales y previsibles. Fútbol, botellón y el ranking de tetas. Con ellos se aburre como una ostra. Por eso le llaman friki, aunque, en realidad, es una de las otaku que andan por ahí buscando almas gemelas amantes del manga, el anime y los videojuegos de culto.

Su novio es igual, vive a mil kilómetros y tiene los ojos achicharrados por las pantallas. Los viernes queda con los amigos en una plaza. Deciden el juego y forman los equipos. Acto seguido, regresan a sus casas, encienden el ordenador y se meten en Call of Duty a matar enemigos hasta el domingo por la noche, cuando salen de su cuarto para cenar. La semana pasada uno no volvió de una de las misiones. Igual fue hecho prisionero como la niña de Poltergeist o sigue buscando a sus amigos por los desolados campos de batalla de Afganistán. Su madre está muy preocupada porque no llevaba una muda limpia. Por el bien de la niña, espero que no fuera su novio.

Josetxu Rodríguez