viernes, 10 de febrero de 2012

Los monigotes somos nosotros





QUE Sarkozy, ese pequeño saltimbanqui con alzas que orbita alrededor de Merkel, nos trate como a monigotes y decida por nosotros que tenemos que congelarnos los sueldos, abaratar los despidos, alargar la edad de jubilación, reducir prestaciones sociales y subir los impuestos, y lo difunda a los cuatro vientos por televisión, no parece tener ninguna importancia para los ángeles custodios de las esencias patrias. Pero, eso sí, como a cuatro guionistas galos se les ocurra hacer chistes con el dopaje y las glorias del deporte español puede armarse un 2 de mayo a la primera de cambio. De hecho, la división acorazada Brunete, si consigue que alguien le fíe el gasoil para los tanques, se está preparando para invadir Francia y arrestar a esa banda de guiñoles que han osado bromear con Gasol, Casillas, Contador y Nadal, para presentarlos ante los jueces del Supremo y que les dé el mismo escarmiento que a Garzón.

Cualquiera que lea periódicos sabe que todos los deportistas de élite se dopan, lo que pasa es que la mayoría lo hacen con sustancias que todavía no están prohibidas, ya que la medicina corre más que los controles. Por eso, resulta llamativa la virulenta reacción contra un programa que solo intenta hacer pasar un rato divertido a su audiencia y en el que nadie está a salvo de chanzas. En uno de los vídeos, que pueden ver en mi blog, afirman: "¡Qué lástima que lo único que no esté dopado en España sea la economía!". Touché.