viernes, 8 de julio de 2011

El Códice codiciado




EL Códice Calixtinus, una especie de Guía del Trotamundos medieval sobre el Camino de Santiago, cuyo valor es incalculable, ha desaparecido de la catedral compostelana por arte de birlibirloque. Aunque Carlos Iturgaiz ha echado la culpa a Bildu, como era de esperar, no creo que la coalición haya decidido apropiárselo para distribuirlo en capítulos como si se tratara de un Zutabe. Que una cosa es el Camino de Santiago y otro, el de la paz.

En todo caso, me resultan más sospechosos los secuaces de la SGAE. Quizá les debían los derechos de autor de las melodías de campanillas utilizadas durante siglos por los monaguillos en la consagración o, simplemente, quieren utilizarlo para intercambiarlo por la libertad sin cargos del señor Rodríguez Neri.

Hay una tercera versión, que apunta la ministra Sinde, sobre la posibilidad de que hayan sido los internautas quienes se lo hayan bajado con el emule y dentro de unos días lo publique Wikileaks en exclusiva. Los responsables de custodiarlo afirman que los últimos que lo tuvieron en las manos fueron funcionarios del Ministerio de Cultura, así que quizá aparezca en unas semanas convertido en pen-drive o en DVD interactivo, un formato más actual que el decrépito pergamino.

Pese a todo, antes de calificarlo como el robo del siglo -en realidad el robo del siglo ha sido el pacto del euro y el rescate de la banca-, miraría en el retrete del deán de la catedral, donde suelen abandonarse los libros que no nos enganchan a la primera.

Josetxu Rodríguez