lunes, 13 de enero de 2014

No derramaré ni una lágrima por Ariel Sharon

Fue un halcón sanguinario que ha muerto sin ser juzgado.  “Dios castigará a Sharon”, claman los superviviente de Sabra y Chatila:

 Este fotomontaje lo publicamos cuando Sharon se dedicaba a cazar líderes palestinos. Es lo malo de tener memoria, no podemos olvidar a los genocidas.
 
Los tres días de matanza perpetrada en 1982 por milicianos falangistas cristianos como venganza por el asesinato del entonces presidente libanés, Bachir Gemayel, contra los palestinos de los campos de Sabra y Chatila constituyen uno de los episodios más negros de la guerra civil libanesa (1975-1990). Calificada como “acto de genocidio” por la Asamblea General de la ONU, la muerte de entre 425 y 1.500 personas (según datos israelíes y del Comité Internacional de la Cruz Roja, respectivamente, pese a que la cifra puede alcanzar los 3.000, según otras investigaciones) perdura como la principal mancha en el expediente del fallecido ex primer ministro israelí Ariel Sharon, a quien una comisión israelí señaló como “responsable indirecto” de la masacre.

Este es el relato de la matanza:

"Recuerdos de Sabra y Chatila, la mayor matanza de civiles palestinos"
Por: Ignacio Cembrero | 17 de septiembre de 2012 

Hace 30 años que las milicias cristianas masacraron a cientos de refugiados en los campamentos del sur de Beirut ante la pasividad del Ejército israelí que los cercaba.
"No sé muy bien por qué, pero entramos en Chatila por su lado más terrible. De sopetón el olor del aire cambió. El hedor era insoportable. Ahí, a mi derecha, yacían los cuerpos amontonados de decenas de mujeres y niños, muchos de ellos bebés, tirados en el suelo. Les habían matado disparándoles o acribillados a navajazos. Antes de morir las madres habían intentado salvar a sus hijos. De ahí que algunos bebés estuviesen sepultados bajo el cuerpo de su progenitora o incrustados entre sus pechos como para que no pudiesen ver el horror..."