domingo, 15 de mayo de 2016

¡A votar cien veces, hasta que lo hagáis como Dios manda!


columna Josetxu, elecciones, pactos, veomuermos
PODEMOS quejarnos todo lo que queramos, pero hay que reconocer que la culpa de que haya que repetir las elecciones la tenemos nosotros por haber votado mal. Y habrá que insistir cuantas veces sea necesario hasta que entremos en razón y lo hagamos como la gente de bien. Como Dios manda, y cuando digo Dios, digo el Ibex.

Porque, el pueblo, visto desde los despachos del poder y haciendo la media, es un poco cerril y le cuesta entender que, en ocasiones, lo peor es lo que más le conviene. Como es el caso. En lugar de asimilar el consejo difundido por tierra, mar y aire, que puede resumirse en el mantra bipartidista No nos cambies, que es peor, nos dejamos seducir por unos advenedizos a quienes hace un par de años no conocían ni en el gaztetxe. Como si cambiar la caspa por una coleta al viento aromatizada con limones salvajes del Caribe o un corte de pelo seminarista con aires de incienso y Acqua di Gio fuesen a solucionar los problemas del neocapitalismo y la corrupción.

Por no hablar de los importantes. Imagínenselos en la cumbre de la OTAN: unos diciéndole a Putin que para acabar con la guerra en Siria hay que besarse más y otras pidiendo un receso a esa banda de cocodrilos para darle el pecho al bebé. Como película de Almodóvar está bien, pero nada más. Así que nos toca votar hasta dar con la fórmula que les guste. ¿Que cuál es? Ustedes sabrán.
Josetxu Rodríguez  
@caducahoy