lunes, 18 de abril de 2016

Sandwich de aeropuerto: sálvese quien pueda


columna Josetxu Rodríguez, sandwich premium, Ibiza,

ES un auténtico escándalo, una tomadura de pelo, algo que indigna profundamente a quienes nos ganamos la conexión de WhatsApp con el sudor de la frente. Me refiero al enriquecimiento ilícito. A ese que se aprovecha de los necesitados o de su situación de debilidad transitoria. Y quienes lo practican no solo son gente como Aznar, el bigote prepotente que evade impuestos envuelto en la bandera rojigualda. O Mario Conde, tan desorientado él: le metieron diez años en la cárcel por llevarse el dinero de Banesto y ahora no entiende que le vuelvan a encarcelar por intentar repatriarlo. Estos son los grandes golfos, la liga profesional. 
Luego están los que andan al menudeo. Como en los aeropuertos. A eso me refería cuando cité la debilidad transitoria. En un aeródromo estamos secuestrados en tierra de nadie, lejos del mundo real. Somos refugiados sin derechos entre la zona vip y el espacio aéreo. Desde ayer, personajes sospechosos que viajan. Sin provisiones, sin agua, a kilómetros de la libre competencia y el comercio minorista. A merced de los especuladores. 
En el de Ibiza, una señora pidió un “sándwich premium” y le sirvieron una loncha de chopped sobre una hoja de lechuga por seis euros. Si lo llega a ver Chicote saca el lanzallamas. Pero no hay quien se defienda ante la ley de la casa: “Tómelo o déjelo, pero tenga en cuenta que su avión lleva un retraso de 9 horas y el precio puede subir”.
Josetxu Rodríguez @caducahoy