sábado, 19 de marzo de 2016

Tutankamón revisitado

 Tutankamón, cámaras, turismo,

 Tutankamón, cámaras, turismo,

DICEN que no hay nada más asustadizo que un millón de euros, aunque creo que sí lo hay: un millón de turistas. En Egipto lo saben muy bien porque los han visto huir en bandadas densas, como los mirlos, cuando sonaron los primeros disparos de Kalashnikov hace unos meses. No sorprende, por tanto, que el Gobierno del país intente por todo los medios atraerlos de nuevo. Dado que el turismo es un tesoro, nada mejor que un tesoro para despertar su interés.

Ahí se enmarca el anuncio de que en la tumba de Tutankamón puede haber dos cámaras sin abrir. Se calcula que en el país del Nilo, el 30% de los tesoros siguen enterrados, que no ilocalizados, y son los organismos oficiales los que deciden cuál es el mejor momento para hacerlos públicos. Vamos, lo mismo que hace la OPEP con la producción de petróleo para controlar el precio.

La incógnita está en saber qué puede haber dentro de esas supuestas estancias secretas. ¿El cobro en negro del constructor de la tumba, el tocador de Sara Montiel o el escondite de Errejón, en paradero desconocido desde que Pablo Iglesias sacó la guadaña con nocturnidad para separar el grano de la paja? No lo sé. En Twitter, que es como Radio Patio en plan hipster, dicen que han encontrado dos plaquitas con símbolos jeroglíficos que ya han enviado a descifrar. Como ponga Caballeros y señoras se va a liar gorda. Por eso, espero con impaciencia el resultado.
Josetxu Rodríguez @caducahoy