martes, 26 de enero de 2016

Tirar antes se leer 73: Nescafé quiebra

Esto es porno para informáticos

viernes, 22 de enero de 2016

Imposible huir del whatsApp de padres


ACEPTÉ la invitación para entrar en el grupo de WhatsApp de los padres del colegio por pura inconsciencia. Lo mismo que el pájaro pluvial se mete en las fauces del cocodrilo buscando un poco de sombra. Al principio, todo eran ventajas: hacíamos los deberes por turno, nos consultábamos las dudas, comprábamos contenedores de disfraces en China para los niños del área metropolitana y cosas así. 
Pero un día, el cocodrilo cerró sus fauces y la presión se hizo insoportable. Había que ir a los partidos, a tomar el vermú, hacerles la declaración de la renta y aguantar 300 mensajes diarios con fotos de gatitos, tartas de manzana y chistes viejunos. Un miércoles a las 2.45 de la madrugada, cuando mi móvil parecía la banda sonora de Tarzán de los loros, abandoné el grupo. Con un par. 
Por la mañana, al llegar al colegio con la niña, sentí un vacío como el que produce la bomba atómica milisegundos antes de arrasarlo todo. Sufrimos un acoso atroz. La enviábamos al Carnaval disfrazada de cristiana preconciliar y el resto de sus compañeros iban de leones. Le metía las botas de monte, el plumífero y el gorro de lana en la mochila y en lugar de ir al Gorbea cambiaban el plan por la piscina climatizada. Todo así. 
En un intento de contraataque conseguí introducirme en el grupo de los profesores, pero descubrí que ellos estaban más acosados que nosotros. La verdad es que no me tiro de los pelos porque no estoy en edad de desperdiciarlos.

Josetxu Ropdríguez
@caducahoy


miércoles, 20 de enero de 2016

sábado, 16 de enero de 2016

Euskadi como nunca antes lo habías visto. Las imágenes de


Stéphane Salerno es un fotógrado que conoce bien Iparralde. Este vídeo, realizado con sus fotos, nos deja sin respiración. Sus imágenes de Orduña, las Bárdenas o San Miguel de Aralar no son fáciles de olvidar. Juzguen ustedes.

https://youtu.be/3CAqVr07M-4

¡Habemus hemicirco! Pasen y vean


columna Josetxu Rodríguez, hemicirco, investidura, Celia Villalobos, Podemos,

 Más imágenes de Santi Orue al final del artículo
UNA fuente generalmente desinformada me asegura que el miércoles, poco antes de la sesión de investidura en el Congreso, los recién llegados descubrieron en un escaño oculto tras una columna la momia de un diputado que debía llevar allí desde 1977. 
 Identificado el hombre, y durante las labores de extracción del cuerpo que había quedado fundido con el butacón, el presidente de su partido le dedicó unas elogiosas palabras alabando su dedicación al pueblo, agradeciendo su disciplina de voto y la inquebrantable sumisión a las listas cerradas. 
Los presentes, muchos de ellos nuevos electos, con chándal, bebés colgados de la teta, uno montado en bicicleta y otra con la máscara de Darth Vader, consideraron que el panegírico era de lo más apropiado puesto que el reseco congresista permanecía en posición genuflexa y con el dedo índice congelado en el aire camino del botón del sí. 
Acabada la operación, los novatos se jugaron el escaño a Piedra, papel y mechero y lo ganó, con gran algarabía, el joven que llevaba el loro sobre el hombro y la jaula del hámster, porque no había encontrado guardería para ellos. 
El semifinalista, un hombre con rastas y una túnica naranja, se vio obligado a sentarse junto a Celia Villalobos con la esperanza de que esta no le pegara las polillas, la caspa o el olor a naftalina. 
En el otro extremo del hemicirco, en un sillón oscuro y olvidado, pero confortable, se atrincheró el exdiputado del PP, Gómez de la Serna. ¿O era de la Sarna? 
Josetxu Rodríguez  
@caducahoy
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miércoles, 13 de enero de 2016

Mi pulsera inteligente es una psicópata


ALGUIEN que me odia moderadamente me regaló una de esas pulseras inteligentes que te monitorizan como si fueras un astronauta y envían todos los datos al móvil para que ejercites el complejo de culpa, te deprimas desde primera hora y sufras por tu tendencia al hedonismo. 
Poco después ya estaba enviando información como una posesa, hasta tal punto que me sentía esposado a una mezcla de capataz, entrenador de los marines y pareja psicópata en comisión de servicios. Encendía el smartphone y había una docena de mensajes recriminatorios. Que solo había dormido cuatro horas profundamente y que el resto había sido un sueño superficial porque ronco. “Yo no ronco”, le contesté de viva voz. “Sí roncas”, dijo ella haciendo que sonaran mis rugidos guturales en el celular. “¡Pues tú vibras!”, le grité. 
Pero ella siguió a lo suyo, que me faltaban 1.465 pasos para culminar mi actividad, que notaba una taquicardia, que había llegado tarde a la oficina y no había felicitado el cumpleaños al fontanero que me arregló el baño. 
La tiré a la ría dos horas después. Pero la jodida flota y recaló en las escaleras de Uribitarte con mi número de teléfono en la pantalla y una denuncia por homicidio digital en grado de tentativa. Me la devolvieron con una seria amonestación policial. Mañana la pegaré con cinta americana a un raíl del metro. Envuelta en papel albal, eso sí, para que no lo vea venir y paralice la línea 2. Esta es capaz.
Josetxu Rodríguez
@caducahoy

viernes, 1 de enero de 2016

Para darnos de palos...selfi


palos selfi,

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palos selfi,

palos selfi,
 VI por primera vez un palo selfi, ese que se utiliza para autorretratarse con el móvil, en una página japonesa de inventos chorras donde lo usaban con una cámara fotográfica. Fue hace un porrón de años. Estaba entre un superparaguas al que le colgaba de las varillas una cortinilla de baño, y el tenedor enfriafideos, dotado de un pequeño ventilador para no tener que soplar. Con eso les digo todo. De haber andado más listo, ahora sería multimillonario. Solo debía esperar a que aparecieran los smartphones con cámara fotográfica y venderlos a miles.

Creo que es el primer ingenio con palo que no es obra de un español. El otro es la fregona. Ganas me dan de patentar una fregona selfi. En un extremo la vileda y en el otro el móvil para poder guasapear mientras se lustra la escalera. Esa es una opción. También cabe la posibilidad de poner en un extremo el móvil y enfrente un rascador. Concretamente el de la manita de madera. O un pararrayos... Jodó. Espero que no hayan leído esto los yihadistas, que no quiero darles ideas. 

Sea lo que sea debo andar listo, porque ya hay quien le da vueltas a la cabeza y estudia la posibilidad de comercializar un palo extraselfi para que el palo selfi también aparezca en la foto. Además, al paso que vamos, no creo que los bebés tarden mucho en nacer con un brazo telescópico como el de la estación espacial. La función hace el órgano. Es como para darnos de palos, la verdad. 

Josetxu Rodríguez  @caducahoy

 palos selfi,
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