martes, 17 de noviembre de 2015

Si quieren hijos, que los paguen





CONCILIACIÓN. Qué bonito palabro en extinción. Normalmente, quienes la necesitan no la consiguen y los que la disfrutan no se la merecen. Y no doy nombres por no citarlos, porque ustedes ya los conocen. Escarmiento en cabeza ajena, la de Txiki Muñoz, de ELA, que se ha llevado una bronca monumental por señalar con el dedo a esos que en plena crisis multiplican por 157 el sueldo de un trabajador de nuevo cuño, que tiene que arreglarse con 500 o 700 euros mensuales. 
Hoy más de la mitad de las nuevas familias de este país, que ni sueñan con acceder a la conciliación, las componen dos esclavos casi mileuristas, un niño pequeño y una deuda que no pueden pagar. Además, están exhaustos por unos horarios laborales desparramados a lo largo de todo el día. 
No es de extrañar que los jóvenes prefieran cuidar un ficus o un gato antes que un bebé. Tener hijos está sobrevalorado, dicen. A fin de cuentas, para qué sirven. Pues sirven para pagar los fondos de pensiones, les digo, porque por ahora los gatos no están por la labor de cotizar. Pero, en el fondo, apoyo su actitud. El que quiera hijos para que el sistema funcione, que los pague. Es cuestión de que cambie el ciclo y la perspectiva. Si los bancos han conseguido cobrarnos por dejarles nuestros ahorros, cuando antes nos pagaban por hacerlo, ¿por qué las generaciones mejor preparadas de este país no van a conseguir un sueldo por la dedicación que supone perpetuar la especie de los contribuyentes?
Josetxu Rodríguez
@caducahoy