martes, 6 de octubre de 2015

Dieselgate: vaya, vaya con los alemanes


VAYA, vaya. Ahora resulta que los alemanes no son tan legales como nos hacían creer y ya han entrado por la puerta grande en la galería del chanchullo. Concretamente, con el dieselgate, esa estafa con los motores ultracontaminantes que querían vender como joyas de la eficiencia y la ecología. 
En Estados Unidos, que son únicos para proteger sus productos y, especialmente, su industria automovilística, han descubierto “por casualidad” que algunos modelos de Volkswagen emiten hasta 40 veces más gases nocivos de lo que afirma el vendedor, ese señor que debe parecer honrado si no lo es. La verdad es que no hace falta título de ingeniero para intuir que esos bólidos que te adelantan como si los condujera la novia de Terminator no pueden contaminar lo mismo que tu bicicleta. Ni aunque pedalees fumándote un puro. 
Y que conste que la eficiencia alemana no está en duda. De hecho, acaban de demostrarlo al conseguir engañar tanto a tantos, durante tanto tiempo. Los vehículos gaseadores vendidos por la marca alemana también circulan por nuestro país, y más de uno tendrá que comerse sus palabras tras acusar a los porroflautas de la polución en el aire de las grandes capitales. Pues no, señores. Eran los volkswagen. En compañía de otros, eso sí. Porque una vez que se tira de la manta, el que no defrauda en los gases lo hace en el consumo. Amigos alemanes, reconozcan que también se echan la siesta y willkommen al club.

Josetxu Rodríguez
@caducahoy
columna Josetxu, dieselgate, Volkswagen, fraude,