lunes, 23 de febrero de 2015

Radar a la vista, frenazo al canto



 Uno de los mejores radares de tráfico

LA directora general de Tráfico, María Seguí, acaba de anunciar que los radares de carretera ya no estarán ocultos como bandoleros dispuestos a saquearte la cartera, sino colocados en aquellos lugares en los que una velocidad inadecuada pueda provocar un accidente. Al menos, hasta las próximas elecciones. Y para muchos habrá sido una sorpresa saber que estos adminículos no estaban a las órdenes de Montoro, cuya preocupación, como saben, es llenar las arcas del Estado y no salvar vidas. 
Ahora que su función ha cambiado, está por ver si consiguen bajar el índice de siniestralidad, que se había disparado en el último año. Como nunca multan a gusto de todos, hay quien piensa que los puntos negros se crean por culpa de los radares y los consabidos frenazos del personal cuando se los encuentra de sopetón. 
Otros, por contra, aseguran que se podría acabar con los accidentes si instalaran uno en cada kilómetro. No lo sé, pero puestos a pedir, no estaría de más que colocarán las señales en lugares más visibles. Hace un mes, en un tramo con muchas curvas, apareció una tras un seto con el límite de velocidad en números romanos. Un poco más adelante estaba el vehículo camuflado de la Guardia Civil con más fotos en el radar que el servidor de Instagram. Por cierto, en Euskadi, hace mucho que están a la vista y pintados de fosforito. Se les percibe estupendamente... por el retrovisor. 
Josetxu Rodríguez
@caducahoy