viernes, 11 de julio de 2014

No verás a Muniain en tanga



SI el fútbol no fuera ya un deporte de masas, Muniain tendría que jugar en tanga. Y no por una cuestión sexista, sino porque es mucho más eficiente. Su cuerpo no acumularía calor, no le rozaría la ropa y opondría menor resistencia al aire. De paso, aunque no es lo realmente importante, la afición, en su caso femenina, acudiría al campo en masa, como corderas, para apreciar sus poderosos músculos en tensión, su esbelta figura perlada de sudor, su piernas ebúrneas como columnas salomónicas y su paquete de kleenex. Si metiera goles, ya sería la leche. 
La Federación Internacional de Balonmano Playa, que ha estudiado el tema en profundidad, solo ve ventajas en este tipo de atuendo para aquellos deportes minoritarios que no alcancen un aforo rentable. Incluso el reglamento que ha aprobado esa panda de salidos para atraer público a los partidos femeninos concreta que “el bikini inferior tenga en su parte más ancha no más de diez centímetros”. De esta forma, si hay suerte, en algún lance quedará al descubierto el vello púbico, lo que siempre da emoción al encuentro. 
No obstante, si lo que buscan es a un aforo pedestre, quizás lo mejor sería que jugaran en topless o en una charca de barro. Y en el caso de que se elija esta última opción, desnudas, para que no se les manche el bikini. Ayer, las jugadoras ganaron el pulso y podrán elegir su atuendo. Igual lo celebran con un calendario en bolas. A fin de cuentas, ellas deciden cuándo vestirse o desnudarse. 
Josetxu Rodríguez 
@caducahoy