viernes, 13 de diciembre de 2013

RIP Mandela RAP





SOLO eché de menos a Rodolfo Chikilicuatre con su guitarrita de juguete, como maestro de ceremonias, y a Chiquito de la Calzada organizando la coreografía de un batallón de cheerleaders en el césped del estadio Soccer City de Johannesburgo para que el funeral de Mandela pasara a la historia como uno de los actos diplomáticos más patéticos del siglo. Obama y Cameron tonteando con la primera ministra danesa como si estuvieran en una despedida de solteros; Michelle, despechada, echando fuego por los ojos; los ladrones desvalijando la casa de Desmond Tutu mientras asistía a la ceremonia y un intérprete para sordos esquizofrénico que se inventaba los signos sobre la marcha y que ya ha sido contratado para que acompañe a Rajoy cuando comparezca en la televisión de plasma y mueva los labios sin que nadie entienda lo que quiere decir. Y mucho me temo que, tal y como está la telebasura, algún director de programación grite mañana: "¡Quiero a ese tío junto a Mariló Montero dando las campanadas en Nochevieja!" "Pero, jefe, si tiene doble personalidad y ha confesado que oye voces de seres extraños en su cabeza". "¡Me da igual, contrátales a todos!" La verdad es que funerales como el descrito no han pasado desapercibidos para ciertas compañías de viajes que ya preparan vuelos chárter con vuvuzela incluida para disfrutar de la experiencia. Al menos, Mandela se ha ahorrado el espectáculo.
Josetxu Rodríguez