viernes, 4 de octubre de 2013

Rajoy es atómico




RAJOY quiere pasar a la historia, junto a Manuel Fraga, como segundo presidente radiactivo de la España españolizante. Por eso, se ha ido al Japón japonés para darse un baño de plutonio en Fukushima. Eso sí, a 40 kilómetros de la central y bien pertrechado con gayumbos y camiseta de plomo por lo que pudiera pasar. Y lo que pasó es que ni siquiera pudo doblar la espalda para saludar al emperador Akihito, que le miró un tanto perplejo. 
A partir de ahí, y para aprovechar el viaje, volvió a comportarse como un presidente adulador de orden mendicante que visita a domicilio. En eso, siguió la trayectoria de Aznar, quien le susurró al oído a George Bush aquello de que "siempre tendrás un bigote a tu lado". Una frase que parece extraída del guión de Brokeback Mountain, con dos vaqueros en la tienda de campaña haciéndose arrumacos, y que tantos beneficios personales le reportó después. Y como la crisis va para largo, el señor Rajoy se ha preparado el futuro en el sector nuclear afirmando que "muchos hablan de Fukushima con temor, pero es un temor infundado". Fin de la cita.
 Le faltó decir que los átomos japoneses son más de derechas que los de Chernobyl, que como todo el mundo sabe tienen los electrones zurdos y eso es maligno de solemnidad. Resumiendo, que solo se escaparon unos hilillos fosforescente, que las centrales nucleares son seguras, salvo alguna cosa que no se puede demostrar y que, en todo caso, tendría efectos en diferido. No sé si le entienden.