viernes, 13 de septiembre de 2013

PP Gotera y la chapuza nacional



LA semana pasada alerté sobre el peligro de los gremios piratas y su relación con la mayor parte de las catástrofes urbanas. Concretamente, hice hincapié en los fontaneros alienígenas que están conquistando el planeta poco a poco a base de sabotear nuestras infraestructuras y viviendas. Pues bien, mis consejos cayeron en saco roto, como era de esperar, y la última víctima de esta campaña de demolición controlada ha sido lo que algunos conocen ya como Congreso de los Imputados. Pocas imágenes han resultado tan patéticas como ver caer una tromba de agua sobre sus señorías el primer día de uso del hemiciclo tras unas obras en su cubierta que han costado más de 4 millones. Para colmo, el esperpento tuvo lugar en presencia de un grupo de japoneses que cámara en mano registraron el evento partiéndose de risa y a punto estuvieron de ponerse a vender chubasqueros. 
Los responsables de la chapuza no han sido Pepe Gotera y Otilio ni Santiago Calatrava, sino Dragados y Construcciones que, como su nombre indica, para poder dragar primero tienen que inundar. Es lo suyo. 
Por si fuera poco, en la polémica renovación alguien ha pensado que los agujeros de los disparos en el techo eran poco estéticos y los han tapado, lo que hace pensar que quizá la jefa de obras sea la sobrina de la restauradora del Ecce Homo, que ha querido dejar su impronta en el monumento. Visto como funciona este Gobierno, puede que para solucionarlo llamen a Tejero para que vuelva con su metralleta.
Josetxu Rodríguez