domingo, 30 de junio de 2013

El homo vigoréxicus interruptus, un peligro para la Humanidad


ENTRE las especies de homínidos que malvivimos en la zona euro hay ejemplares no exentos de peligro. Uno de los más dañinos por su amplio potencial para producir estragos en todo tipo de bienes, ya sean propios o ajenos, es el Homo Vigoréxicus interruptus. Esta especie de supermán a tiempo parcial suele pasarse el año matasellando albaranes en una distribuidora de txistorras o quemándose los ojos ante un ordenador, pero cuando llegan las vacaciones se dirige a una agencia de tourturing y contrata un programa al que ni siquiera el juez del caso Nóos, que los tiene bien puestos, sería capaz de hacer frente por más que incluya un seguro de vida y una UVI móvil. 
El Vigoréxicus interruptus es un individuo con gran propensión a padecer y producir politraumatismos y lo mismo te cae encima desde un puente atado a una soga, que se precipita sobre tu tortilla colgando de un parapente. En ocasiones puede pasarte por encima con una moto de agua, atropellarte con un caballo desbocado o aparecer enredado en la pita de la caña de pescar con bombonas de oxígeno y todo. 
Solo rivaliza con él, en lo que a molestias se refiere, el Explorator nautilensis, que suele introducirse en alta mar a lomos de un sillón flotador con mar arbolada y viento fuerte. Ambos merecen ser hibernados en junio y descongelados en septiembre para tranquilidad de la comunidad en general y de los servicios de emergencia en particular.
Josetxu Rodríguez