viernes, 19 de abril de 2013

La culpa de la crisis la tiene el excel




UNO, en su ignorancia, siempre ha creído que el fin del mundo tal y como lo conocemos llegaría con un Homer Simpson tirando por la ventana una cepa del virus de la viruela para ahorrarse la probeta en su análisis de orina. Pero va a ser que no. Mucho más peligroso que él es un catedrático de Economía frente a un ordenador. 
La prueba es que las férreas políticas de austeridad que están acabando con el estado del bienestar y estrangulando la economía europea se basan en datos falsos contenidos en los informes de dos insignes catedráticos de Harvard, Kenneth Rogoff y Carmen Reinhart, que se equivocaron al usar las tablas del programa Excel. Acaban de reconocerlo, para vergüenza del comisario de Economía de la UE, Olli Rehn, que las ha repetido como un mantra. 
Al menos, Ronald Reagan, tan elogiado últimamente junto a la señora Thatcher, que nació agarrada al bolso para que nadie le tocara las libras, reconocía que su política económica la dirigía el Tío Gilito desde Disney World. Era sincero y eso siempre es de agradecer. Pero en el caso que nos ocupa se nos pone una cara de tontos que dan ganas de salir a la calle con un bidón de gasolina. Al menos, si el catedrático hubiera confesado que le visitó su pareja, les dio un calentón en el despacho y retozaron durante unos minutos sobre el teclado alterando las cifras sin querer, lo llevaríamos de otra forma. Nos iríamos por el sumidero por un acto de amor, lo que siempre es más llevadero. ¿No creen?
Josetxu Rodríguez