sábado, 17 de noviembre de 2012

Un biberón con USB2


Era una pareja tan moderna que, en lugar de ponerle tetina al biberón de su hija, le colocaron una conexión USB2. Así consiguieron que se tomara la leche a una velocidad de 4 megas por segundo.
La relación con el bebé, incluso antes de que naciera, había sido más que informal, informática. No había salido del vientre de la madre y ya le cantaban nanas por medio del router wifi de Euskaltel. El feto daba patadas de felicidad dentro de la placenta.
Luego la cosa se complicó. Ellos trabajaban en una de esas empresas que piden presencia de sol a sol y, a los pocos meses de nacer, la criatura fue dada en adopción a una guardería. Desde su despacho, ellos conectaban con la página web del establecimiento y podían ver a la pequeña vomitando la papilla. Les parecía duro, pero no les quedaba más remedio.
Cuando cumplió seis años, ya pudo quedarse sola en casa. Sus padres le regalaron un portátil con cámara web para poder observarla mientras hacía los deberes y se comía el bocadillo de nocilla. Si lo necesitaba, ella les preguntaba sus dudas sobre los lamelibranquios a través del whatsapp.
Sin embargo, desde hace una semana, estos padres están preocupados por su hija. No come, dice que le duele la tripa y se marea. Creen que es un virus, pero le han pasado el Panda, el Norton y el McAfee y no han conseguido nada. ¿Tendremos que reiniciarla?, me preguntan. Y no sé qué decirles.

Josetxu Rodríguez