viernes, 28 de septiembre de 2012

@jesucristo, el primer tuitero de la historia


JESUCRISTO adoraba las nuevas tecnologías y las redes sociales, y prueba de ello es que fueron sus amigos de Facebook, en aquella época llamados apóstoles, los que le ayudaron a difundir sus mensajes por doquier. De hecho, podría decirse que fue el primer tuitero de la historia, y quien lo niegue es que no se ha leído la Biblia en el e-reader.

A los críticos les recuerdo algunos de sus tuits más conocidos: Ama al prójimo como a ti mismo. El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra. Yo soy el camino, la verdad y la vida... Todos cumplen con la regla de los 140 caracteres. De hecho, hasta el Sermón de la Montaña lo difundió de esta manera: Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la Tierra, etc. No había método mejor para adoctrinar a gente analfabeta y poco ilustrada que, a la primera de cambio, sacaba la espada y te cortaba una oreja. Los tuits entran en el cerebro como un cañonazo y su efectividad está demostrada: llevan 2.000 años dando vueltas por ahí como si tal cosa y con ellos el Mesías ha conseguido una cuenta de seguidores que provoca la envidia del mismísimo Pedro Jota, cuyo despacho está en el centro del Universo como todo el mundo sabe.

Otro día, con más tiempo, les hablaré de las videoconferencias holográficas que mantuvo con algunos de sus discípulos, de las impresoras láser 3D que multiplican panes y peces y otros desarrollos tecnológico que, en nuestra ignorancia, pensamos que son inventos del siglo XX. Qué ingenuos.

Josetxu Rodríguez