martes, 21 de junio de 2011

Los gatos ladran... cuando no les miras




La vida es muy dura y, en ocasiones, vale más un buen ladrido que diez maullidos.  Los gatos lo saben, pero lo mantienen oculto, fundamentalmente, para que sus dueños no les paseen atados a una correa. Es mejor hacerse el loco y danzar libre  por los tejados.