sábado, 11 de junio de 2011

Hambre de internet



ME quedo mucho más tranquilo, la verdad. Sobre todo, ahora que la ONU ha declarado el acceso a internet como un derecho humano que favorece el crecimiento y el progreso de la sociedad en su conjunto. Y, por si fuera poco, ha pedido a los gobiernos que se esfuercen para que esté disponible y accesible a toda la población, ya que se ha dado cuenta de que los regímenes totalitarios, y algunos que no lo son, vetan su acceso. Tras leer la noticia, me viene a la mente una imagen de un alto funcionario de Naciones Unidas de visita en un paupérrimo país africano que preguntó por qué los niños permanecían tumbados y no jugaban en la calle. Alguien le contestó que era porque no comían lo suficiente y él, dando un pellizco en la mejilla al más cercano, le espetó cariñosamente: ¡Pues hay que comer, hay que comer, que si no, no crecéis!

Cuesta creer que la ONU pueda plantearse una iniciativa de este tipo cuando tiene tantos derechos humanos abandonados en la cuneta. En un mundo en el que unos mueren de colesterol y otros de hambre, las prioridades deberían estar más claras. A menos que consideren que el acceso universal a internet acabará con las hambrunas por el mero hecho de que cualquiera, desde cualquier parte del mundo, podrá conectar con telepizza en un momento de necesidad vital. Siento decirles que están en un error. Por mucho que haya conexión a internet, no creo que Alierta les deje usarla sin pasar por caja. ¡Y eso no lo cambia ni la ONU!