jueves, 3 de febrero de 2011

Historia mínima: eutanasia maternofilial

"Después de cenar, mi madre y yo estábamos sentados en el sofá charlando. De un tema pasábamos a otro, hasta que terminamos hablando de la muerte. Yo le confesé:

“Madre, no me dejes vivir nunca en estado vegetativo, dependiendo de máquinas y de líquidos de una botella. Si me llegases a ver en ese estado, te ruego que desconectes los artefactos que me mantienen vivo, prefiero morirme.”

Entonces, mi madre se levantó con cara de asombro y desenchufó el televisor, el DVD, la conexión a la Internet, el PC, el mp4, la Play, el teléfono fijo, me cogió el móvil y la iPod y me tiró todas las cervezas y las coca-colas. ¡¡¡Un poco más y me muero!!!"

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