viernes, 19 de noviembre de 2010

Las chicas de 17




EL escritor Salvador Sostres, que sin duda aparecerá en Torrente 5 como protagonista, tiene una querencia especial por las jóvenes de 17 años, algo tan común que, por sí solo, no debería ser castigado en la hoguera mediática por más que su grosera forma de expresarlo sea más propia de un antro de carretera que de una tertulia de televisión con decenas de colegialas en el plató. Sobre todo, porque la edad de sexo consentido en este país es de 13 años, tal y como especifica el Código Penal, que no el moral. Charles Chaplin, por ejemplo, siempre fue fiel a ese tipo de mujer. A los 29 años se casó con Milfred Harris, que tenía 16 años; a los 37, con Lita Grey, de la misma edad; y a los 54, con Oona Oneill, que poco antes había cumplido los 17.

La diferencia entre uno y otro es que Chaplin era un genio en su oficio y no necesitaba llamar la atención, y el columnista de El Mundo es un cantamañanas que se dedica al exabrupto para hacerse un sitio en el palo del gallinero de Telemadrid. Su sarta de sandeces se extiende hasta el infinito y lo mismo le llama borracho a Maragall, cómplice de asesino a Labordeta o afirma que "la ropa interior no conjuntada esconde rasurados poco trabajados, una higiene dudosa, y ese aliento que huele a porro". No merece más comentario. Basta decir que este "paquirrín catalán reconvertido en filósofo de garrafón" ya ha sido nombrado por unanimidad Gili-pollas del año en internet. Lo que no le impide, si fijara su residencia en Italia, ser designado ministro por Berlusconi. Otro de su cuerda.
Josetxu Rodríguez