jueves, 11 de noviembre de 2010

Así nació el matriarcado vasco



Parábola: Tres hombres se casaron el mismo día. El primer hombre se casó con una gallega . El día después de la boda le dijo que tenía que lavar los platos y que la casa tenía que estar superlimpia. Durante un par de días, al hombre le costó ver mejoras en la casa, pero para el tercer día todo estaba reluciente y los platos limpios y guardados.

El segundo hombre se casó con una mujer de Andalucía. El día después de la boda le dio órdenes de limpiar la casa a fondo, lavar los platos y cocinar bien. El primer día el hombre no vio ningún resultado, pero al día siguiente la mujer fue mejorando. Al tercer día, el hombre ya empezó a ver la casa superlimpia, los platos relucientes y colocados en su sitio y un gran banquete en la mesa como cena.

El tercer hombre se casó con una mujer vasca. El día después de la boda le ordenó que la casa estuviera siempre impecable, los platos limpios y colocados en su sitio, la ropa lavada, doblada y planchada, la mesa puesta y la comida lista esperándolo cada día cuando él llegara de trabajar. El primer día él no vio nada, el segundo día tampoco vio nada. Pero, al tercer día, la hinchazón del ojo ya se le fue bajando y pudo ver un poco más por el ojo izquierdo, y el brazo ya no le dolía tanto y pudo prepararse un bocata él solito, vaciar el lavavajillas y poner a secar la ropa antes de sacar la basura.