viernes, 1 de octubre de 2010

¡Planeta a la vista!



UN grupo de astrónomos norteamericanos, de esos que se pasan la vida escudriñando el universo como si tuviera pulgas, acaban de descubrir lo que podría ser un planeta potencialmente habitable cerca de la Tierra. El término "cerca" desde su punto de vista merece una explicación para los no iniciados: si un turista de los que visitan Bilbao preguntara por Gliese 581g, nombre con el que lo han bautizado por no ponerle Chikilicuatre o Macarena, podríamos señalar una pequeña estrella roja en el firmamento y sugerirles que compraran bocadillos de txistorra y luego viajaran durante 20 años a la velocidad de la luz en esa dirección. Un trayecto largo y cansino, sobre todo, con críos, que se pasarían un lustro preguntando ¿cuándo llegamos?, y otro tanto quejándose porque no les dejamos salir hasta las doce como hacen todos sus amigos en la Tierra.

Según los científicos, sobre su superficie podría haber agua y atmósfera, lo que le permitiría albergar vida. Ahora están buscando whisky, para ver si esta vida es nocturna, que hay que estudiar todas las posibilidades. Si la encuentran, le darán una alegría a la nueva embajadora de la ONU para pueblos alienígenas, que, por el momento, con los únicos extraterrestres con los que ha entrado en contacto son con los talibanes y, la verdad, no dan mucho de sí. No obstante, si Gliese 581g tiene agua, seguro que será habitable. Sólo hace falta que Camps y sus secuaces se fijen en él. Todo se andará.